

La Capilla de la Santa Cruz es una pequeña e inusual iglesia. Compitiendo con el Barrio Santa Marta, ambos se disputan el título para ser considerados como auténticos símbolos del barrio de Villa Milpa Alta. Sus fiestas son muy concurridas. Asimismo, la iglesia tiene la particularidad de no tener ningún atrio y de que su entrada está orientada hacia el sur.
La fachada principal y las laterales fueron renovadas y pintadas en 1929 y 1930. Se sabe muy poco sobre la capilla y su parcela antes del siglo XX. La capilla parecería haberse torcido a pesar de sus tres elegantes cúpulas ubicadas sobre la única nave y el ábside. Su único campanario, situado en el lado oeste de la fachada orientada al sur, posee el mismo azulejo de color azul celeste que las cúpulas.
El muro lateral está reforzado por múltiples contrafuertes. La capilla de la Santa Cruz, como casi todas las capillas del barrio de la Villa Milpa Alta, está abundantemente decorada. En el interior, verás que las cúpulas se apoyan sobre bóvedas octogonales en forma de tambor. Los murales son recientes pero dramáticos y apacibles.
Esta capilla se encuentra a pocos minutos a pie del centro de la ciudad, así que si estás por ahí y sus puertas están abiertas, no dudes en entrar. Es una experiencia fascinante. Y si por casualidad te encuentras allí a principios de mayo, la fiesta patronal es un espectáculo que no te puedes perder.